22 de mayo de 2009

...una muerte esperada...


Y llego el día en el que se fue, y ya todo fueron recuerdos...
Recuerdos de cuando nos íbamos de paseo, recuerdos de cuando nos sentábamos y hablabamos de la vida, de los problemas, del amor, de futuro, de lo que ese día era presente y que ahora es pasado, y de tantas cosas...
Y ya no estas en mi vida... no estas para vivirla junto a ti, no estas para poder contarte lo que me pasa, no estas para aconsejarme, ni para cuidarme.
Y si, lo se y lo sabia, que ese momento, el mas duro de mi vida, tendría que llegar mas pronto que tarde, pero no quise escuchar a quien me decía que estaba tan cerca que ya se palpaba, y guardaba la esperanza de hacer ese ultimo paseo, el que me debes, el que habíamos planeado. Y no iré, porque no quiero ir sola, ni con nadie, yo solo quiero ir si tu vas, en eso habíamos quedado...
Y se me rompió el alma en mil pedazos cuando dejaste de respirar, y cuando salí de esa fría habitación buscando ayuda sabia que no la iba a obtener, que ya era tarde, que te habías ido y que no volverías. Y no se si te quedaron cosas por decir, cosas por hacer o abrazos que dar, seguramente sí es así, y eso, entre otras cosas, me condena a no dejar de pensar en ti, a no dejar de querer verte, aun sabiendo que es imposible.
No te olvido ni un segundo, estarás presente en cada minuto de mi vida.
Solo decirte que es ahora cuando entiendo tus lágrimas de ausencias sufridas.
Siempre juntas. Te quiero.

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